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Marruecos

La Playa del Santo o Sidi Mugaits es un paraje cuasi virgen situado a unos 15 kilómetros al sur de la ciudad marroquí de Assilah (أصيلة). Con un difícil acceso por una pista de tierra llena de baches y sin posibilidad de comunicación con el mundo exterior, este lugar es un paraíso prácticamente desconocido fuera del país.

En verano unas pocas familias procedentes de la ciudad o de aldeas cercanas se trasladan hasta las humildes viviendas situadas en la colina frente al mar, donde ofrecen habitaciones a los pocos turistas que se dejan caer por allí. También hay varios chiringuitos que ofrecen tajín de pescado fresco, pan recién hecho, bebidas, o hamacas en la playa por unos precios irrisorios que nada tienen que ver con los  de las costas españolas.

Mi experiencia en la Playa del Santo consistió en tres días de convivencia con las familias y exploración del entorno. Llegamos hasta este lugar con un contacto previo pero sin conocer a nadie allí, y el trato por parte de la gente fue maravilloso. Nos recogieron en Assilah, nos dieron cobijo, buena comida, , nos hicieron reír y sobre todo nos hicieron aprender sobre su cultura.

Sidi Mugaits recibe su nombre debido a que allíse encuentra la tumba del santo Mugait, una construcción que es lugar de peregrinación para muchos devotos musulmanes.

Era mi primera vez en la costa marroquí y quedé completamente enamorado de ella. Después de realizar este viaje nunca volví a ver las playas levantinas igual, unas playas abarrotadas de gente ruidosa donde los edificios están casi sobre la arena, donde los chiringuitos son exclusivos para los guiris (precios abusivos), el agua está llena de crema solar y otros residuos, y sobretodo; donde la madre naturaleza está muy poco presente.

Siempre recordaré el agua fría y la arena limpia de la Playa del Santo, así como los largos paseos al atardecer por sus casi cinco kilómetros de largo. Además, la falta de señal en los móviles era algo que añadía algo más de paz y tranquilidad a esos momentos. No se oían móviles, ni máquinas, éramos personas relacionándonos con otras personas.

Algo cada vez más difícil de ver en los tiempos que corren…

Fez el-Bali Laberíntica, caótica y abarrotada de gentes día y noche, la Medina Fez el-Bali es la zona más antigua de la ciudad marroquí de Fez (فاس).

Amurallada totalmente, la medina acoge en su interior a cerca de un millón de fasies cuya principal actividad suele estar relacionada con la artesanía.

Niños jugando en las calles y azoteas, antenas parabólicas, gatos sucios entre basuras y callejones oscuros son algunas de las escenas más habituales que ofrece esta “isla” dentro de Fez, la capital espiritual y religiosa de Marruecos.